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20 de octubre de 2013

VyD 16: El Caballo Blanco, pt.2

El navío en llamas (tras entrar en la atmósfera de Sagrada Terra, donde el oxígeno quema) del defenestrado demonio del Caos, Tzeench el Mago, surcó el aire que era humo hasta hundirse en el lago de fuego en que se hubo convertido la superficie del planeta, origen del Hombre, donde todavía Santiago Einhorn, Atalaya del Tau'va, predicador del Apocalipsis, que en hebreo es el lugar que los antiguos llamaron Armagedón, luchaba contra la Bestia Babilonia, aberracióncon la que habían fornicado, idolatrando su inicua potestad, el Imperator de la Humanidad y los reyes de la Galaxia.



Einhorn ya había logrado cercenar dos de las siete cabezas de la hydra infernal; abominación creada por el Diablo; que es el Dragón primero, en que se convirtió antes de la fundación del mundo Luzbel, adallid de los ángeles rebeldes que Miguel, asesino también del demonio Khorne, envió a las cárceles de eterna oscuridad hasta el día del Juicio.

No había, pues, terminado de hundirse en las llamas la nave de Tzeench, cuando Einhorn miró al cielo y, con los ojos de Juan, , el Evangelista que fue el mismo quien escribió las Revelaciones del Fin, vio:
"Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo." [Ap. 19: 11-12] Y el Tiempo se detuvo: la bestia se congeló en la superficie de la Tierra; el navío del falso profeta Tzeench en el fuego de condenación; y los miles de navíos de todos los que habían asistido a contemplar el Fin enla órbita terrestre, también. Amón XXIII y Sinn Feinn eran estatuas de cera. Y los mismos proyectiles de metal o de luz se quedaron quietos, suspendidos divinamente, en el vacío que es la nada entre astros y planetas.

Sólo Einhorn y el jinete del caballo blanco podían moverse libremente en el nuevo panorama creado por éste. El "Rey de Reyes, Señor de Señores" [Ap. 19: 16] descendió hasta donde la bestia estaba y, sin decir nada pues su voz es el Metatrón que sólo los fieles pueden escuchar a través de la palabra profética en su casa, "la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habáin adorado su imagen - los corruptos por la Disformidad y los idólatras del Imperator fueron, de tal modo, víctimas del mismo engaño - Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que ardía con azufre." [Ap. 19: 20]

Y se hizo el silencio.
Einhorn quiso preguntar al jinete que montaba el caballo blanco qué decir a los Tau cuando fuera de nuevo traspuesto a su cuerpo; pero no se atrevió... y el otro se desvaneció dando por terminado allí su servicio...
De nuevo el Atalaya miró al cielo y vio esta vez con sus propios ojos:
Primero fueron los que no dormirían los que desaparecieron: los siervos del Caos y los Eldars Oscurros; quienes fueron atados al abismo por un ángel. Éstos no alcanzarían la Salvación ni transcurridos los mil años.
Después les siguieron los jóvenes Orkoz y los irracionales Tiránidos; quienes fueron quitados de la Creacicón con la misma indiferencia que fueron puestos.
Y por último los Eldars y los Necrones; quiens deberían esperar en el Sueño a que llegase el Juicio y se diera paso a la lectura del libro donde están escritos los nombres de los sellados por el cordero... los santos.

El Tiempo, desde ese momento, no volvería.
Y el cosmos quieto contempló la desaparición de todas las Civilizaciones y bestias que lo poblaban en ese último milenio cuarenta.
Einhorn iba a regresar a su cuerpo, para hablar ante el pueblo Tau, cuando ante el ángel que se llevó a los malvados para ser atados durante mil años se apareció el Dragón primero, cuyo nombre es Satanás, el Príncipe de las Tinieblas, el inicuo. Quien abrió la boca y habló:
- Desde la fundación del mundo he esperado este momento... mis hijos no me oyeron cuando finalmente les insté a bajar la cabeza y ofrecer sus muñecas a los grillos. Nada hay ya que pueda yo hacer para sembrar el terror y llevar el Mal al mundo. Por eso soy vencido. - Cerró los ojos y agachó la cabeza, mostrando su cuello desnudo en gesto de vasallaje al soldado del Tau'va que lomiraba con severidad... "éste descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás (...) y fue lanzado al lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos." [Ap. 20: 1-2; 10]

- Einhorn, - dijo finalmente el ángel qeu portaba la llave del abismo, - regresa y que se cumplan las Escrituras.
Y Einhorn regresó.
Los Tau al pleno copaban la superficie y el cielo de su planeta origen, allí en la denominada Franja Este, en el Segmentum Ultima de la Galaxia, esperando el mensaje del Atalaya, luz de las naciones.

...continuará en VyD 17: DERRIBAD LAS NACIONES (EL DISCURSO DE EINHORN). 

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