Páginas vistas en total

1 de febrero de 2014

American Beauty total

Llevo un par de semanas pensando en escribir una entrada para "filosofía barata" sobre el sentido del humor. Trabajo de camarero, y me encuentro con todo tipo de gente y situaciones a diario... pensaba escribir acerca de los que te alegran el día por su forma de ser, y de los que si se lo permites te amargan la tarde... de que hay que tomarse la vida "con filosofía"; del estoicismo; del día a día; y de conclusiones como qeu ser feliz no cuesta demasiado gracias al optimismo y al 'carpe diem'; etcétera, etcétera... pero va a ser que no.
No quiero "reducir" mis entradas filosóficas a esos temas, interesantes sí, pero sensacionalistas y algo planos.

En cambio, y como están dando "American Beauty", una de mis pelis favoritas; en la que si eliminases a uno de los personajes te cargarías toda la historia, que es objetivamente brutal y sofisticadamente genial; voy a escribir hoy de eso... de la "belleza americana".
¿Se resume, en términos muy generales, el mundo en un escenario trágico-cómico donde reina la hipocresía? Partiendo de la base de que el mundo es el Gobierno del Mal, y de que éste no es más que un malévolo bufón imitador del Bien primigenio del que todo ser es fruto antes de ser corrompido por el mundo, causa y efecto de su mkaldad; puedo afirmar que sí.
Y por ello, y porque el fraternalismo es la revolución de los hombres que desean considerarse hermanos y hermanas entre sí contra ese mundo; el fraternalismo ha de combatir contra el mundo, y su representación silenciosa, trágico-cómica y malévola que es la "belleza americana", o la falsedad que acompaña a la aceptación simplista de los cánones socialmente aceptados y define al ser mundano.
Los márgenes, las pautas establecidas por la doctrina del pasado y reforzadas por las manos que mueven los hilos de la sociedad globalizada, no son pues más que una gran mentira: un teatro antiético y antiestético en el que los personajes más variopintos representan una obra deleznable, sosa y brutalmente eficaz. Estos márgenes hay que romperlos, extralimitarlos y, finalmente, desecharlos de tal forma que dejen de existir... el método que plantea el fraternalismo para ello; de mano de la ética, la paz y el buen rollo en general entre y para toda la Humanidad, sin clichés políticos que lo aten a una doctrina del pasado u otra que es contranatura del propio fraternalismo; es la práctica total y sin excepciones de la sinceridad existencial en contraposición a la representación de la "belleza americana", del "tinglado" del Jefe en "Alguien voló sobre el nido del cuco".

Pero poner en práctica la sinceridad que nos reclama el fraternalismo para poder ser partícipes de él, no es tan fácil como escribirlo.
Los obstáculos y barreras son muchos, y no voy a relatarlos otra vez aquí, pues regresaría a eso que no quiero hacer: ser un mero divulgador de los métodos de 'coaching' tan en boga hoy día.
Y, aunque quizá no sepa escribir o definir ahora cómo poner en práctica esa sinceridad; reduciendo tal reflexión a ser uno mismo; realizar una profunda introspección del ego para lograr el conocimiento del propio ser, su lugar fuera de ese mundo hipócrita y alienante y las circunstancias que lo rodean y, o bien caracterizan, o bien definen; practicar el fraternalismo superficial sin hacer daño a nadie, tratando a todos (aunque sean esclavos del Mal mundano) con respeto y como a uno mismo, no juzgando a nadie, etcétera... es un ejemplo hiperbolizado (eagerado a la máxima y trágico-cómica expresión) Lester, el personaje que tan genialmente interpreta Kevin Spacey en la peli, y el cotrapunto de éste... Ricky, su yerno, el tipo raro de la cámara que es también camello de marihuana.
Evidentemente, no digo que dejemos nuestro trabajo, nos compremos un deportivo y nos pongamos hasta las patas de yerba mientras hacemos pesas en el garaje. Pero sí que es posible vivir sin desear y cuidar con escrupuloso mimo un sofá de dos mil euros; sin pagar una hipoteca asfixiante de una casa que sólo nos sirva para fardar; y que la felicidad más sincera es la que parte de uno mismo y es proporcionada por uno mismo al verse libre de los prejuicios de los demás. 

Personalmente me encanta el monólogo del camarógrafo camello frente al televisor cuando le enseña a Jane, la hija de Lester, el corto sobre la bolsa de plástico: es magistral.
"Ese fue el día en el que me di cuenta de que hay una vida entera detrás de las cosas y una fuerza increíblemente benévola que quería decirme que no hay razón para tener miedo... nunca."
Otra gran frase es:
"Cuando ves algo así... es como si Dios te estuviera mirando directamente a los ojos por un segundo. Y si tienes cuidado, puedes verlo a Él - ¿Y qué ves? - Belleza."

Pienso que esa fuerza benévola, plena de belleza, que hay detrás de cuanto nos rodea si nos detenemos a mirar bien, y reflexionamos un segundo en ello, existe. Existe de verdad y puede que se llame Dios, Bondad, o como tú lo desees... y es eso exactamente lo que te salvará del teatro montado; será la base de tu propia revolución fraternalista, silenciosa y pacífica que te distinguirá de las marionetas y te convertirá, si eres sincer@ contigo mism@ y con esa fuerza benévola que hay a tu alrededor constantemente, en un hombre o mujer libre.
"American Beauty", Sam Mendes (1999). No es una película, es una magnífica obra de arte. Y todo el mundo debiera verla al menos diez veces en la vida.

Hasta la vista folks!

"Levanta una piedra y me hallarás; parte un leño y Yo estaré allí."

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario