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5 de noviembre de 2014

Filosofía: Cinco de noviembre



            Es curioso experimentar y comprobar cómo un mismo hecho, evento o suceso puede dar lugar a las más variopintas opiniones; tener diversas consecuencias; y hacer que se emitan juicios muy diferentes. Hace 400 años la fecha del día de hoy quiso ser, según lo más parecido a un terrorista de la época, un día de violenta respuesta a una sociedad corrupta, tiranizada y lejana al ideal de la misma que tenía la plebe. La máscara de aquel terrorista, el dado a conocer por la película “V de Vendetta” llamado Guy Fawkes, hoy ha sido tomada; como se dice en la peli; como un símbolo… un símbolo asociado o asimilado por unos ideales o conjunto de valores e incluso creencias. Los hackers Anonymous: un grupo de internautas anti-sistema de todo el globo, la han adoptado como su cara ya que sus identidades son secretas. Algunos movimientos anarquistas europeos la han adoptado, junto con esa V inscrita en un círculo con spray rojo y su eterna A mayúscula en otro círculo al lado, como un símbolo de ruptura contra los gobiernos y los sistemas establecidos. Cualquier persona que, hoy, vea la máscara de Guy Fawkes quizá desconozca la verdadera historia de un conspirador católico inglés que luchó en el Tercio Viejo del ejército español; pero asociará tal imagen a una idea común y objetiva de ruptura con lo establecido, de revolución, de libre pensamiento, del poder inmenso de los ideales y del significado del concepto universal de símbolo.

            Hoy nos vemos sumidos, ya que el mundo está gobernado por entidades por entidades financieras y empresariales no electas (cuando debiera estarlo por personas elegidas para representar a los pueblos que integran), en una sociedad corrupta, injusta, desigual y objetivamente decadente… la imagen reflejada de la que Guy Fawkes sintió en su momento, y contra la cual deseó volar por los aires el Parlamento Británico sin éxito. Y su máscara, escenifica y simboliza un descontento y hartazgo totalmente justificados, de esa plebe a la que no se consulta y con la que se juega. Un hastío social de una masa que ha dejado de ser conformista y que, de un modo más o menos feroz, brama por decidir de manera real y veraz sobre su futuro y el del mundo que habita.
            Yo mismo tengo tal máscara como foto de perfil de mi cuenta de Facebook… tan deseoso como la mayoría de mis lectores estoy de un cambio radical de la escena política y social de mi país y de mi mundo.

            Un tal Nietzsche, filósofo del siglo diecinueve, pensó y dio forma a lo que él llamaba nihilismo. Grosso modo este concepto se basa en la destrucción del todo para crear un todo nuevo que no tenga nada que ver con el anterior, y comience desde cero. Los nihilistas no creen en nada; no tienen ideales; no luchan por cambiar lo que no les gusta de cuanto les rodea… su único objetivo filosófico es la destrucción de lo desencantador que les ocurre, y sueñan (pues son románticos) con un mundo mejor del que son conscientes jamás existirá. Es pues en este punto, el de la desesperanza, en el que no conecta Nietzsche con el símbolo anterior… los usuarios de la máscara de Guy Fawkes son nihilistas pues desean empezar de cero con un nuevo mundo; peor dejan de serlo porque creen convincentemente en que, tras tal destrucción, podrán ser libres de crear una sociedad mejor y basada en un fuerte cimiento de valores éticos, cívicos y humanitarios.
            Es pues la creencia de que puede existir un mundo mejor, una característica esperanzadora de los que han despertado de su letargo sistemático y obligatorio, y creen en el símbolo de la máscara como promotor de tal cambio… han traspasado la línea que separa lo empírico de lo metafísico; peus si la fe es la convicción de lo que no se ve, es más fe que seguridad lo que ellos albergan en sus corazones al luchar por lo que les parece justo.

            Dicho esto, el fraternalista guarda una envida sana con los partícipes del símbolo de V. Nosotros también tenemos un símbolo: es el emblema del Imperio Tau; escogido puesto que ya hemos soñado con la sociedad de después de la destrucción de la presente, y en algunos aspectos se asemeja a la que comparten estos fantásticos alienígenas. Luchar por un Bien Común; tratarnos todos como auténticos hermanos; basar nuestra existencia en la mejora constante de nuestras actitudes y aptitudes; progresar tecnológicamente sin perder el norte que nos marcan los ideales básicos y universales; etc. Y también tenemos fe en que tal sociedad, la que denominamos como fraternalista, es factible y vendrá, construyéndola con júbilo y esperanza, tras el cisma global que algunos intuyen, otros sueñan, y los que más niegan. Los fraternalistas cristianos aquí tenemos un punto más a nuestro favor: la ayuda de Dios en la consecución de nuestros objetivos personales, sociales, filosóficos y morales.
            Detengo el bolígrafo, miro a la nada, y me doy cuenta de que esta similitud es asombrosa. Y vuelvo a lo dicho al principio: un mismo suceso puede dar lugar a muchas interpretaciones y tener múltiples consecuencias.

            Una fecha, el cinco de noviembre, puede no significar nada o, si se convierte en un símbolo, mover montañas. Como la fe. En resumen, todos cuantos pensamos o soñamos con un mundo distinto a este (no fantástico ni utópico), que tiene que venir en un futuro más o menos inmediato, y que por fuerza acabará con el actual destruyéndolo por completo, podemos mirar atrás en al Historia y recordar a Guy Fawkes, basando nuestro mundo posterior en el mismo hecho y aquel ideal nunca olvidado. Lo que cambia pues, lo que distingue a fraternalistas de revolucionarios, y a los distintos tipos de revolucionarios también, es la visión del  mundo de después.

            Ese mundo de después en el que todos los Hombres volverán a ser hermanos.
Símbolo fraternalista: Imperio Tau

A de Anarquía

V de Vendetta

Máscara de Guy Fawkes



2 comentarios:

  1. Interesante. Lo malo es que vivimos en un mundo en el cual hay unas "mentes pensantes" que lo unico que hacen es "fastidiar" (por no usar otra palabra que es mal sonante) al personal. Para ello estan siempre maquinando cosas. Lo veo de esta forma, cuando todo parece que puede enderezarse más o menos, aparece otro invento para estafarnos (por ejemplo el Tratado de Libre Comercio con USA, del cual se conoce muy poco).
    ¿Necesitamos una revolución?, creo que si y no solo a nivel estatal, si no ha nivel mundial, en la cual el pueblo recupere su identidad. Se han visto en manifestaciones muchas Máscaras de Guy Fawkes, sintoma del hartazgo y de la rebeldia subyacente en la sociedad, ya que una de las cosas que primero te quitan es el ser inconformista, el ir en contra de lo establecido.
    La verdad es que necesitamos una Revolución... o sino esto va terminar muy mal.

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    1. Totalmente de acuerdo Juanma... necesitamos un cambio a nivel global, en la cual todos y digo TODOS regresemos a un punto que no sé si habrá existido, pero que es obvio no es en el que ahora nos encontramos... el mundo debe cambiar y debemos ser todos los que promulguemos tal cambio... yo ya he empezado tratando de remover conciencias con mis escritos... es poco, pero es algo... muchas gracias por tu comentario, y a ver si conseguimos poner cada uno nuestro granito de arena para que finalmente esta montaña se mueva!!!!! Lo conseguiremos tío, sé que lo conesguiremos...

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