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29 de noviembre de 2014

Matando a John Lennon

No me canso de parafrasear a mi buen amigo Dante Alighieri: "Las zonas más ardientes del Infierno están reservados para quienes, en épocas de crisis moral, se mantuvieron indiferentes"; y las Escrituras: "Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca." Ap. 3: 16.

Desde hace décadas, marcando el inicio de esta cuesta abajo en el asesinato de John Lennon, el mundo está abocao a al mediocridad y la decadencia. En todos sus aspectos. Absolutamente. Hablo de la muerte de Lennon porque se dio con el motivo de que quien lo mató deseaba igualar su fama a la del cantautor inglés, y que su nombre (que desconozco por fortuna) estuviese siempre igado a él.
Hoy, en España y en el mundo, tenemos miles de asesinos de Lennon que tratan (y lo consiguen) de chupar del bote todo cuanto el resto de la Humanidad se lo permite.
Como resulta, con el alfabetismo masivo y la cultura al alcance de la inmensa mayoría, casi imposible resaltar en algo loable en nuestros días, los mediocres y los trepas han resuelto destacar en la ignominia. "De vuestra envidia nacerá mi fama" es un dicho caduco; radicalmente trocado por el de "de vuestra estupidez nacerá mi fama", que es en realidad lo que abunda. Tenemos arquetipos inmorales qeu copan horas de televisión y páginas de revistas; sinónimos nuevos en acepciones como político, que es un sustantivo adjetivado que denota corrupción; niñatoas que escriben "libros" sobre niñaso que se cuelan en palacios; y muertos venerados con la consecuente lapidación de la verdadera Historia, ésta que nadie quiere leer porque juzga la realidad con objetividad, dejando en el cajón de lo inútil las panderetas. Los mediocres, los hipócritas, los inmorales, han tomado los salones de la fama... una fama que la masa ciega les ha otorgado.

Así pues, tronistas y pretendientes, tertulianos y presentadores, políticos y militantes, vulgares y pedantes, portadas de Interviú y Shangay, etcétera... no son los culpables de estar matando diariamente a John Lennon por que sus vidas, de no ser por este asesinato continuo qeu los medios manipulados y manipuladores vomitan, no tendrían el menor sentido y se pudrirían anónimas en su miserable mediocridad... no: son los camareros, poetas, novelistas, amas de casa, mecánicos, fotógrafos, dependientes, drogodependientes, y demás gremios laborales y sociales que, con su indiferencia perezosa que roza lo lascivo mantienen una estructura social bochornosa.

Me da vergüenza ser humano, y copartícipe de la fama del que mató a John Lennon... tanta que (y esto es super fuerte) a veces no contesto al whatsapp aunqeu el otro vea dos checks azules en su insidiosa y carísima pantallita.

Entrada dedicada a todos los asesinos de John Lennon (vosotros sabéis quienes sois aunque no hayáis entendido la entrada), lo habéis conseguido: de nuestra estupidez ha nacido, y abunda, vuestra fama.

John Lennon

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