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22 de agosto de 2014

Poesía: todos los versos que te debo.

En un entorno donde el enemigo es siempre hostil,
antes encontraba palabras para esto.

Todas aquellas tonterías que se cuelan en la memoria,
de un tipo que francamente, no soy yo.

Los errores no fueron sino imprudencias,
que pago con la cara sonrojada de vergüenza.
O no.

No conservo un solo amigo de aquel entonces,
nadie me llama para tomar una cerveza.

Y luego está el teatro que representó Valencia,
y los ratos perdidos en la cafetería
antes de procesos de datos documentales.

Tampoco uno de ellos quiere saber nada de mí,
y no sé si me importa.

No sé si le importo lo más mínimo a nadie
de mi infanica, de mi juventud, de mi adolescencia.
Y no sé si me importa.

Todos los versos que te debo hablan de mí,
de ese extraño ser que fui antes de conocerte.

De Zara y de ser padre,
de Dios y de querer ser un superhombre Tau.
De pintar miniaturas con pincel seco
y aprender a pronunciar wetblending.

Todos los versos que te debo hablan de Chicho,
de Tango, de las personas a quien no importo,
de las tonterías, de los errores, de la imprudencia,
de...
si ni si quiera fui al veinticinco aniversairo
de boda de mis padres...

Cuánto tiempo perdido en el bar,
hacienod no amigos entre hielo y air guitar.
Si no fuera por Manowar, el heavy metal
sería el peor de mis enemigos.

Los versos rotos, los llantos descosidos,
los besos nunca dados: ninguno de ellos pesa tanto
como el más leve de los tuyos.

Al menos aprendí gramática, sintaxis y este léxico
multivariable y desproporcionado.

Al menos xiuxiumeja Carlos...
Al menos el Corra y el Edu
siguen mis publicaciones en el facebook;
al menos saludo al Macca si nos vemos
y sé que Kelset vive en Alicante con Vero.
Y nada más...

Sólo el silencio del olvido que no recuerdo;
sólo un retrato... un selfie con el móvil de nosotros cuatro.

Quien soy no es todo cuanto yo significo.
Soy todos los versos que te debo y pico.
Soy el mejor no poeta de ninguno de los tiempos;
y el mejor camarero del Estore según
mi propia lengua cuando me hago el duro...

Vacío era yo.
Y tú me llenaste.
Te necesito.
Así de simple:
te necesito.
y necesitarte es comprender todos los versos que te debo;
menos uno.

Miguel Diaz Romero (c) 2014

Para Andrea.

 

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